Vida y aborto IX

CONSECUENCIAS Y EFECTOS DEL ABORTO

Introducción

Seguimos ofreciendo íntegro, capítulo por capítulo, mi libro “VIDA Y ABORTO”. Hoy entregamos nuestros capítulos VII y VIII.

CAPÍTULO VII
Consecuencias físicas y sicológicas en general del aborto

“El aborto, legal o ilegal también daña física y psicológicamente a la mujer y hasta puede acarrearle la muerte. La propaganda proabortista continuamente proclama la mentira de que el aborto legal es médicamente “seguro”, y de que es necesario legalizarlo o despenalizarlo debido a la gran cantidad de muertes maternas causadas por el aborto ilegal. Esta estrategia para legalizar el aborto se llama engañosamente “Maternidad sin riesgos”. Entre las complicaciones físicas del aborto en la mujer están las infecciones, las hemorragias, las complicaciones debido a la anestesia, las embolias pulmonares o del líquido amniótico, así como las perforaciones, laceraciones o desgarros del útero.
Estadísticamente hablando, se estima que el riesgo inmediato de dichas complicaciones es de un 10%, pero el de las complicaciones a largo plazo es entre el 20 y el 50%.

Además de las complicaciones físicas, las mujeres sufren emocional y espiritualmente de lo que ya se ha identificado como el “Síndrome post-aborto.” Estos efectos del aborto incluyen sentimientos de culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja autoestima, insomnio, diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas, tendencia al suicidio, pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado, recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido, etc.

La Real Academia de Obstetricia de Inglaterra ha informado que las probabilidades de problemas psiquiátricos graves y permanentes después de un aborto pueden alcanzar hasta el 59% de las madres. La Organización Mundial de la Salud por su parte informa que las mujeres que se practican abortos por razones psiquiátricas son precisamente las que corren mayor riesgo de problemas mentales una vez realizado el aborto. Otros estudios muestran que las mujeres que se han practicado un aborto por razones de violación, incesto, salud, etc., tienen aún más probabilidades de sufrir problemas emocionales y psiquiátricos severos que las que se lo han practicado por razones socioeconómicas.”

CAPÍTULO VIII
Los efectos del aborto

En la mayoría de los casos a la mujer nunca le dijeron todo lo que le podía pasar. Muchas veces, se explica el aborto como un procedimiento quirúrgico clínicamente seguro. Pero los aspectos del llamado procedimiento “seguro” pueden dejar un deterioro físico permanente, sin mencionar el potencial de problemas psicológicos crónicos.

WEBA, (Women Exploited by Abortion/Mujeres explotadas por el aborto), es la voz de la experiencia. Las mujeres pertenecientes a WEBA conocen la realidad porque la han experimentado. Su objetivo es educar a todas las mujeres sobre los efectos del aborto, para que busquen una alternativa.

“El médico me dijo que sólo había que inyectar un poco de líquido, que sentiría unos punzones y que después expulsaría el feto. No fue así. Sentí a mi niña moverse de aquí para allá durante hora y media, el tiempo en que tardó en fallecer. Tuve un parto difícil durante más de 12 horas y yo misma di a luz a mi hija. Era hermosa, tenía cinco meses y medio… pero estaba muerta”.

A continuación se enumeran los potenciales efectos físicos y psicológicos del aborto. WEBA desea que todas las mujeres los conozcan:

Consecuencias físicas:

•Esterilidad.
• Abortos espontáneos.
• Embarazos ectópicos.
• Nacimientos de niños muertos.
• Trastornos menstruales.
• Hemorragia.
• Infecciones.
• Shock.
• Coma.
• Útero perforado.
• Peritonitis.
• Coágulos de sangre pasajeros.
• Fiebre
• Sudores fríos.
• Intenso dolor.
• Pérdida de otros órganos.
• Muerte.

“Mi médico no me contó que podría tener una abundante hemorragia y una infección que me podría durar semanas, como así fue. Tampoco me dijo nada sobre la posibilidad de que me extirpasen el útero (histerectomía), tal como me hicieron ocho meses más tarde”, dijo una de las víctimas del aborto.

Trastornos emocionales:
• Llanto/ Suspiros.
• Insomnio.
• Pérdida de apetito.
• Pérdida de peso.
• Agotamiento.
• Tragar constantemente.
• Nerviosismo.
• Disminución de la capacidad de trabajo.
• Vómitos.
• Trastornos gastrointestinales.
• Frigidez.

Efectos psicológicos:
• Culpabilidad.
• Impulsos suicidas.
• Sensación de pérdida.
• Insatisfacción.
• Sentimiento de luto.
• Pesar y remordimiento.
• Retraimiento.
• Pérdida de confianza en la capacidad de toma de decisiones.
• Inferior autoestima.
• Preocupación por la muerte.
• Hostilidad.
• Conducta autodestructiva.
• Ira/ Rabia.
• Desesperación.
• Desvalimiento.
• Deseo de recordar la fecha de la muerte.
• Preocupación con la fecha en que “debería” nacer o el mes del nacimiento.
“Nadie me dijo nunca que viviría con esta decisión durante el resto de mi vida…Han pasado varios años pero mi pena continúa”.
• Intenso interés en los bebés.
• Instintos maternales frustrados.
• Odio a todos los relacionados con el aborto.
• Deseo de acabar la relación con su pareja.
• Pérdida de interés en el sexo.
• Incapacidad de perdonarse a sí misma.
• Sentimiento de deshumanización.
• Pesadillas.
• Ataques / Temblores.
• Frustración.
• Sentimientos de ser explotada.
• Abuso de los niños.

¡He aquí los hechos!

Cada año, más de un millón y medio de mujeres se practican abortos. Eso significa que más de 4.000 niños aún no nacidos son matados legalmente cada día. Para muchos, el aborto parece ser la decisión correcta en el momento. Pero a estas mujeres casi nunca se les cuentan los posibles efectos físicos y psicológicos que pueden arrastrar como secuela para el resto de sus vidas.
WEBA es una organización nacional no lucrativa de mujeres que han tenido abortos. Los miembros de WEBA ahora se dan cuenta de lo equivocadas que fueron sus decisiones. WEBA se esfuerza por conseguir educar a las mujeres sobre el aborto y sus efectos nocivos y permanentes.”

CERTIFICO que estoy transcribiendo completo literalmente mi libro VIDA Y ABORTO, capítulo tras capítulo.

DOY FE en Santiago de los Caballeros a los diecisiete (17) días del mes de julio del año del Señor dos mil dieciocho (2018).